Recetas con pollo

Pechuga de pollo empanizada con polenta y ensalada sin gluten

- Por

¿Que tal una pechuga de pollo empanizada con polenta? Los empanizados son una forma muy atractiva de cocinar cualquier proteína, especialmente el pollo.

Pechuga de pollo empanizada ¡crunch! ¡crunch!

La polenta es un plato de hervido de harina de maíz que fue hecho históricamente de otros granos. Se puede servir como una papilla caliente o se puede dejar enfriar y solidificar en una barra que se puede hornear, freír o asar a la parrilla.

La variedad de cereal utilizada es normalmente maíz amarillo, pero a menudo se puede utilizar trigo sarraceno, maíz blanco o mezclas de los mismos. Los molidos gruesos hacen una polenta gruesa y firme; los molidos más finos hacen una polenta cremosa y suave.

La polenta es un alimento básico de las cocinas del norte de Italia, suiza, eslovena y de los Balcanes (donde también se le llama kačamak) (y, en menor medida, la del centro de Italia , por ejemplo, la Toscana ) y su consumo era tradicional asociados con las clases bajas, ya que en tiempos pasados ​​la papilla de harina de maíz era un alimento esencial en su nutrición diaria. En Rumania y Moldavia, este plato se conoce como mămăligă.

Tarda mucho en cocinarse, se hierve a fuego lento de cuatro a cinco veces su volumen de líquido acuoso durante unos 45 minutos con agitación casi constante; esto es necesario para una gelatinización uniforme del almidón. 

pechuga de pollo empanizada

Una polenta de cocción rápida (precocida, instantánea )

Se usa mucho y se prepara en solo unos minutos; se considera inferior a la polenta hecha con harina de maíz sin procesar y es mejor comerla después de hornearla o freírla.

Cuando hecha de maíz ecológico e integral (la de color amarillo y con el distintivo de producción ecológica) es un alimento muy interesante porque contiene los grupos principales de nutrientes: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y fibra.

La polenta es particularmente rica en hidratos de carbono complejos que se asimilan despacio, por lo tanto, dan energía de larga duración y sacian durante un buen rato. Tiene un contenido relativo en ácido grasos esenciales y en fibra, tanto soluble como insoluble.

Por lo que respecta a la proteína, como el resto de cereales, es deficiente en el aminoácido esencial lisina. Esta deficiencia queda compensada con el consumo de legumbre o frutos secos.

pechuga de pollo empanizada

Trucos para cocinar una buena polenta

  1. La proporción es siempre de cuatro partes de líquido por una parte de polenta en seco.
  2. La ración normal para una persona es la que nos cabe en una taza de café.
  3. Poner tres tazas de agua en una olla alta y reservar una a temperatura ambiente.
  4. Llevar el agua a ebullición y salar.
  5. Cortar la ebullición con la cuarta taza de agua y añadir la polenta poco a poco, en forma de lluvia, batiendo constantemente con varitas para evitar que se formen grumos.
  6. Remover cinco minutos a fuego lento hasta que la polenta esté cocida y la consistencia sea espesa.
  7. El tiempo de cocción final, sin embargo, dependerá del tipo de polenta.
  8. Apartar del fuego y mezclar la masa con una cucharada sopera de aceite.

pechuga de pollo empanizada con polenta

Pechuga de pollo empanizada con polenta y ensalada sin gluten

Ingredientes (porción para 8 personas)

  • 4 milanesas gruesas de pechuga de pollo
  • 1/2 taza de polenta
  • 1/2 taza de harina
  • 2 huevos
  • 1/2 taza de queso parmesano rallado
  • 2 manojos de espinaca
  • 1/2 taza de tomates cherry, rojos
  • 1/2 taza de tomates cherry, amarillos
  • 1/2 cebolla morada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de limón
  • 1 cucharadita de miel
  • 1 cucharada de vinagre balsámico
  • 3 cucharadas de aceite vegetal

Como preparar estas deliciosas pechugas de pollo

1. Sazonar la pechuga, mezcle el queso parmesano con la polenta
2. Comienza a empanizar las milanesa de pollo, pásalas por harina, luego el huevo y por último la mezcla de la polenta.
3. Agrega a un sartén aceite vegetal y dejar que caliente para sofreir las milanesa a fuego mediano por ambos lados
4. Agrega la cebolla morada cortadas en tiras muy fina, los tomates picados por la mitad, la espinaca, con un poco de aceite de oliva, la cucharada de limón, el vinagre balsámico y la miel, mezcle bien y sazona al gusto.
5. Esta mezcla puedes servir para acompañar la milanesa.

Conoce otras recetas deliciosas:

Receta de camarones apanados para acompañar con tus salsas favoritas

Receta de pollo apanado que definitivamente tienes que probar

5 recetas para almuerzos con sandwiches, balanceados y deliciosos para llevar al trabajo


Etiquetas: